Ya no nos damos cuenta a que punto tenemos incorporado el recuerdismo, ya va mas allá de que somos los primeros campeones del mundo, todo es maracanáso; hasta la fiesta mas nuestra es "nostalgia". Vivimos en lo que ya vivimos, minimizando sistemáticamente el presente. Acaso no es verdad, que cuando vos vas, yo estoy de vuelta? ...cuando yo tenía tu edad, también!... y tantas otras frases castradoras de voluntad. Desde la alegría mas simple, al dolor mas ondo; hasta ahi nos cala el recuerdismo, nos encanta vivir el el arcón.
Mirábamos impotentes la catástrofe, la gran inundación se llevaba todo, y Daniel dijo, si... pero la del 59 fue mucho peor.