miércoles, 20 de abril de 2011

Hundidos

Esos gigantes que alguna vez colmaron de sombra al ganado;
que alguna vez albergaron tantos nidos, tantos pájaros.
Esos giganates... que gigantescos se erguían.
Esos... gigantes... manotean ahora en la bruma;
piensan que son nubes y aun se creen que están sus brazos allá arriba.
Ya no duermen con el suave trino de los benteveos o las golondrinas,
y ahora... las ranas; roncas y grotescas, ahondan su agonía.