martes, 26 de abril de 2011

Juez

Recién empezaba el partido, recién empezaba el campeonatito el el club social del barrio.
El profe de la plaza de deportes, un loco joven, bien macanudo; se había ofrecido para "cobrar" en los partidos, total... los jueves de noche no tenía nada para hacer, y además, conocía las reglas, y conocía a los jugadores, "se va a poner lindo, van a ver", les había alentado a los organizadores.
Se habían formado como 8 equipos; camisetas, calentamiento, mucho "filo" y hasta hinchada tenían algunos.
Aquel flaco macanudo, que se imaginó espectador de lujo, no podía creer, que hasta esa canchita había llegado la peste que infectó al fútbol hace tiempo.
Colgadas del tejido, dos de las esposas de los jugadores, lo insultaban sin piedad, porque se había comido un "faul".