sábado, 9 de abril de 2011

lo quiero para mañana!


No importaba la hora, de mañana y de tarde aquella fila de papeles solo crecía; las facturas se amontonaban y la monotonía del sistemático trabajo en la oficina era abrumadora. En cuantos talleres y cursos, ya había escuchado que el tiempo siempre alcanza, solo es cuestión de organizarse.