lunes, 11 de abril de 2011

Flanders está equivocado

Cuando por primera vez sobrevolé un manto de nubes, me puse a pensar por qué siempre se ha tenido esa idea de que Dios nos ve, nos cuida, nos protege o lo que sea, desde una o unas nubes. Es verdad de que desde arriba se ve más, pero se capta menos, no se distingue, y mi idea de Dios, es mucho más cercana. Para mi bien o para mi contra, mi Dios, me identifica, me conoce bien, hasta lo que yo no conozco de mí.