lunes, 11 de abril de 2011

sala de lectura

Cuantas historias había iliminado aquella ventana, con sus luces había viajado desde Macondo hasta troya, desde la humeda Londres de Conan Doyle, a la humeda selva de Quiroga. Tantas horas de lectura, tantas horas frente a la ventana, tantas vidas de otros, vividas en una sala.