lunes, 11 de abril de 2011

contraste

El sol estaba en el zenit y nos estabamos calcinando, huimos al parador de la playa, en busca de sombra y de cerveza, ordenamos una picadita marina, unos tragos y despues algo dulce, disfrutabamos un momento genial, con un paisaje paradisiaco... cuando los vimos. Dos gurisitos, no mas de 8 y 11 años, cuando la moza entraba en busca de los pedidos, se robaban los restos de panes y lechugas, que quedaban en los platos, de quienes terminaban su almuerzo.